Parque Natural de Urkiola

Parque Natural de Urkiola

En 1989 el Gobierno Vasco declaró la zona de Urkiola Parque Natural, englobando en él una superficie de 5.768 has. y un perímetro de 83,8 kms. Está situado en el límite oriental de los Territorios Históricos de Alava y Bizkaia y abarca las Sierras de Aramotz, los Montes del Duranguesado y la Sierra de Arangio, montañas de la divisoria de aguas cantábrico-mediterráneas.

Es una zona de fuertes contrastes altitudinales, desde los 240m. sobre el nivel del mar en la zona de Zalloventa, como altitud mínima a los 1.330m. del Anboto, máxima cota del Parque. La mayor parte presenta una altitud superior a los 600m.

Afecta al término municipal de Abadiño en una banda limitada al Norte por la zona de Mendiola-Sagasta y al Sur por la zona de Amaitermin, ocupando una superficie de 1.454,2 m2, un 24,41% del total del Parque. Dentro se encuentra el alto de Urkiola que da nombre al Parque y sobre el que se encuentra tanto el Santuario y la zona tradicional de acceso como el centro de Recepción, Información y gobierno del Parque.

Seles. Tenemos conocimiento de su existencia desde finales del siglo XVIII, y hoy, doscientos años después, es posible que los seles continúen en su mayoría allí donde estaban.

Se entiende por sel, el terreno acotado en forma circular, definido por una piedra central. Existen dos tipos: los de invierno, situados en las zonas próximas a los cursos fluviales, y los de verano, ubicados en las laderas altas o en las zonas de los sistemas montañosos. Su tamaño es generalmente de 494 metros de diámetro para los invernizos o “mayores” y de 240 metros de diámetro para los de verano o “menores”.

Si bien parece que los seles veraniegos mientras fueron zonas ganaderas eran espacios libres de pasto, los seles invernizos ofrecían otra función, la de cobijo del ganado, ya que muchos de ellos estaban cubiertos de árboles bajos que les resguardaban de las inclemencias del invierno. En su origen la propiedad de los seles era comunal y de aprovechamiento privado.

Algunos seles “menores” han perdurado hasta nuestros días, como puede observarse en ciertas zonas montañosas de Urkiola.

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